Pasquino en Sociales: «Bobbio e Sartori. Capire e cambiare la política»

El profesor Gianfranco Pasquino brindó una conferencia titulada «La ciencia política que queremos» en el auditorio de la Facultad. La misma fue organizada por la carrera de Ciencia Política, el Centro Italo-Argentino de Altos Estudios, el Programa de Estudios Sociales y Políticos entre Italia y Argentina y el Taller de Teoría Política (Illarraga) en el marco de la presentación de su último libro, «Bobbio e Sartori. Capire e cambiare la política». 

El ex senador italiano analizó el estado de la ciencia política actual a partir del prisma de los autores de quien fuera uno de sus mentores, Bobbio, y la segunda figura a la que dedicó su material, a quien consideró el filósofo más importante del mundo para el pensamiento político en la segunda mitad del siglo XX. 

El primero en tomar la palabra fue Rodrigo Illarraga, titular de cátedra del Taller de Teoría Política. Al presentar a Pasquino, no dudó en calificarlo como «el politólogo más importante de la actualidad». Además, aprovechó para destacar la labor del CIALE como nexo entre la UBA y las universidades de Italia. 

A continuación, el secretario general de Feduba, Federico Montero, subió al escenario para otorgarle al académico europeo una placa de distinción «por su aporte destacado al pensamiento político y el fortalecimiento de la democracia». 

Luego, la directora de la carrera de Ciencia Política, Elsa Llenderrozas, manifestó su «enorme satisfacción» y su «gratitud» por la visita, y expresó su «profunda admiración» por Pasquino. 

Antes de que el especialista iniciara su exposición, el profesor Miguel De Luca hizo una detallada biopic de Pasquino, abarcando desde su trayectoria académica hasta su desarrollo político como parlamentario de las fuerzas progresistas de su país. Incluso, dedicó un párrafo a su rol de editor de publicaciones prestigiosas, como el caso de la Revista Italiana de Ciencia Política. 

Durante su alocución, el profesor Pasquino ponderó el despliegue académico de sus dos grandes inspiradores y señaló las debilidades de los sistemas políticos. Advirtiendo que es fundamental que los politólogos no se excusen en la excepción para no profundizar en sus análisis, concedió que tanto Italia como Argentina tienen los sistemas políticos que se merecen.